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“Divorcio y la Compensación Económica” Columna de opinión del abogado Carlos Rivers

En Chile existe la ley de matrimonio civil que regula el divorcio y la compensación económica. Mediante esta columna daremos algunas orientaciones y los pasos a seguir.

El 17 de mayo de 2004 entro en vigencia la nueva ley de matrimonio civil, que reguló, entre otras cosas, el Divorcio y la Compensación Económica. Esta ley vino a llenar un vacío que existía en la materia, ya que antes los matrimonios que optaban por separarse acudían a una artimaña de declarar incompetente al oficial del registro civil para anular su matrimonio y volver a la vida de solteros. En cambio, esta ley termina con esa falacia y establece el divorcio por culpa, o por cese de convivencia, que es el más común.

Así, hoy en día, los cónyuges que prefieren terminar con su vida de casados, pueden argumentar una infracción grave y reiterada a los deberes y obligaciones que les impone el matrimonio, como una condena por actos de violencia intrafamiliar, por ejemplo, o bien, acreditar el cese de convivencia, superior a un año, si lo hacen de mutuo acuerdo, o por un plazo de tres años, si lo hacen unilateralmente. Este derecho viene acompañado de otro, no menos importante, que es, el de Compensación Económica, que le asiste al cónyuge que se dedicó por años al cuidado de los hijos o del hogar común y no pudo desarrollar una actividad lucrativa en la medida que podía y quería. En consecuencia, producto del matrimonio, tiene derecho a que se le compense el menoscabo sufrido por haberse dedicado al cuidado de la familia y del hogar común.

Así las cosas, hoy en día la ley establece soluciones para los casos de matrimonios que llevan años separados y que quieren rehacer su vida, por múltiples razones o, incluso, el cónyuge está desaparecido y hace tiempo que no se tienen noticias de él. Por lo mismo el Divorcio y la Compensación Económica es un derecho que lo puede hacer valer si se dan los requisitos que la ley establece para ello.

Por Carlos Rivers, abogado