Actualidad Comunal

Medidas Para Combatir la Escasez Hidrica

Estudios de prefactibilidad para el canal Prosperidad comenzarán en 2019, como medidas para combatir la escasez hidrica ¿Qué tanto sabemos de este proyecto?

Se trata de un canal de 180 kilómetros que se construiría para trasladar aguas servidas tratadas desde Santiago a Casablanca y Curacaví, como algunas medidas para combatir la escasez hídrica.

Una reunión de trabajo sostuvieron el seremi de Obras Públicas, Rodrigo Sepúlveda, y el alcalde de Casablanca, Rodrigo Martínez, donde analizaron temáticas referidas al quehacer del MOP en la comuna, el seremi planteó la disposición del MOP para seguir trabajando en la comuna, con obras viales como la cuesta Ibacache y recurso hídrico.

Respecto de los estudios de prefactibilidad para el canal Prosperidad, la autoridad de Obras Públicas informó que se espera iniciarlos el próximo año, ya que la licitación está en curso.  Se trata de un canal de 180 kilómetros que se construiría para trasladar aguas servidas tratadas desde Santiago a Casablanca y Curacaví, para combatir la escasez hídrica de estas zonas.

Por su parte, el alcalde Martínez indicó que “hemos hecho presente el estar contra el tiempo por un problema de escasez hídrica que tenemos en nuestra comuna y es por eso que le encargamos especialmente nuestro sueño de generaciones, que se llama canal Prosperidad, que es traer agua durante el invierno a nuestro valle, a nuestros embalses, para solucionar el problema de agua rural y urbana”.

Finalmente, el seremi Sepúlveda dijo que “ésta es una de las mejores comunas organizadas de la región, en cuanto a sistemas de Agua Potable Rural. Han estado avanzando en forma muy eficaz en este tema. Eso no quita que esta es una zona que también requiere del apoyo nuestro, porque también la sequía se ha hecho muy fuerte”.

Según las estimaciones, la iniciativa podría significar para la comuna el riego de 15 mil hectáreas de suelo agrícola.

En enero de 2016, Aguas Andinas firmó un protocolo de acuerdo para ceder tres metros cúbicos por segundo de agua tratada desde sus plantas La Farfana y El Trebal, ubicadas entre las comunas de Maipú y Padre Hurtado, que se enviarían a través de un canal de 180 kilómetros hasta los valles de Casablanca y Curacaví, de modo de paliar la escasez hídrica de esta zona.

Dicho proyecto ingresó para su evaluación al Ministerio de Desarrollo Social, y el 28 de diciembre de 2017 la cartera dio su aprobación para que se destinen $5.840 millones a un estudio que evalúe las mejores opciones de traslado del agua, las que pueden ser de aguas tratadas de Santiago o de Valparaíso, entre otras.

Pero este proyecto encendió las alarmas en la Confederación de Canalistas de Chile quienes a través de su presidente Fernando Peralta, aseguran que el agua que ingresa a las plantas de tratamiento de aguas servidas no es de Aguas Andinas, sino que solo debe descontaminarla para volverla a su cauce natural que es el río Mapocho: “Lo que se ha olvidado es que las aguas que provienen de las plantas de tratamientos de aguas servidas son aguas cuyo origen siempre fue para que se usaran como agua de riego y no tienen derecho a darle otro uso”, asegura Peralta, quien dice que ha sostenido reuniones con el MOP, con el delegado presidencial de Recursos Hídricos y con Aguas Andinas para hacer ver su punto de vista.

Aguas Andinas no está de acuerdo con la definición de que el agua servida una vez tratada es propiedad del río y de quienes tienen sus derechos de uso sobre el cauce. “Se trata de aguas captadas y potabilizadas, sobre las cuales las empresas sanitarias tenemos derechos consuntivos de aprovechamiento”, responde Pedro Bustamante, abogado de Aguas Andinas.

En el Ministerio de Obras Públicas están conscientes de esta disputa, pero aclaran que el proyecto recién va a comenzar su estudio. “Los regantes del Mapocho han hecho llegar sus inquietudes, y en ese sentido, el estudio considera analizar aproximadamente ocho alternativas de fuentes de abastecimiento, para finalmente priorizar aquella que sea socialmente rentable y conveniente para el bien común”, explicaron de forma escrita a este medio. Y agregan que “desde el punto de vista de la necesidad del recurso hídrico y del proyecto, la severa sequía que afecta a distintos sectores de la Región de Valparaíso hace necesario proponer diferentes alternativas de solución”.